menu                        

ir al inicio

                                

Historia

 A finales del otoñal mes de agosto de 1979, en la universidad de San Martín de Porres, se formó la primera tuna en esta casa de estudios.

Aquellos estudiantes que integraron este grupo, eran jóvenes escolares de la Facultad de Derecho que llamados casi por naturaleza se dejaron llevar por este menester que tantas aventuras les deparó.

Los muchachos no eran desconocidos en aquella Facultad de Leyes, al contrario, algunos de estos ejemplares gozaban de cierta popularidad ya que representaban lo mejor del alumnadoModestia aparte
, siendo algunos dirigentes del centro federado de la facultad y representantes del mismo ante la asamblea universitaria.
Otros como Arturo Gamarra, que falleció en 1986 víctima de una enfermedad, y Andrés Pomareda Montenegro dirigían el taller de teatro.
Entre los fundadores de la tuna hubieron buenos poetas y compositores de música ganadores de aquellos recordados festivales de la canción universitaria; además ya hacían sus pininos como jefes de práctica en ciertos cursos de su carrera.
Entre los antiguos tunos destacaban: Walter Rivera Vilchez, ex becario del INAP de España, catedrático de nuestra universidad y ex secretario general del ministerio público. José Antonio Jiménez Mayor (quizás el más resaltante entre nuestros abogados tunos) fallecido en 1991, ocupó el cargo de Oficial Mayor del Senado de la República desde 1983 y quien fue en 1987 comisionado por la presidencia del senado para visitar los parlamentos europeos. Max Nicolini del Castillo, ex becario del INAP de España, funcionario del Congreso Nacional y abogado litigante.
Como se aprecia, en la tuna de San Martín de Porres se valoraba el desarrollo profesional. Es entonces mal entendido, aquel que solo percibe al escolar de la universidad como un simple tunantePues bribones los hay y muchos. , asociado continuamente con la vagancia. Importante era para nuestros antiguos tunos desarrollar el suficiente ingenio para holgar con la tuna y ser un buen estudiante, forjando el futuro de esta cofradía y de sus miembros sobre cimientos sólidosAdemás esto es materia de evaluación única y exclusivamente del descendiente de Adán y Dios, que tuvo la idea de darle algunos aquello que llaman conciencia, aunque la idea de unos padres iracundos es motivación suficiente. .
Valga la pena aclarar que entre aquellos que impulsaron la idea de juntarse para formar la tuna ( pues es de conocimiento de todos que nada nace por generación espontánea) estuvo el joven Oscar Valdivia, antiguo y desaparecido integrante de la Tuna de Derecho de aquel entonces, y que luego de unas fuertes discrepancias existenciales, las diferencias eran tan grandes que fueron irreconciliables.
En los albores del año 1980, la economía peruana estaba muy apretada, sobre todo para los estudiantes de la tuna y el uso de una indumentaria correcta representaba para ellos un sueño.
Los tunos salían de ronda -como hoy lo hacen pero vestían de manera muy simple. Tuvieron que esperar un tiempo para vestir apropiadamente, como Dios manda y la tradición dicta.
Así el doctor Antonio Jiménez León, presidente de la sociedad cultural INSULA, tuvo la idea de reemplazar a los antiguos señores feudales que en épocas anteriores imponían la beca a los estudiantes, por las madrinas.
Estos angelicales seresLas madrinas digo, no los señores feudales. eran distinguidas damas, socias de INSULA, tales como Anita Fernandini, Olga Paredes, Fanni de Romero, Marcela de las Casas, entre otras que aún son guardadas con mucho cariño... y naftalina en los recuerdos de nuestros fundadores. En agosto de 1980 se estrenaron los trajes que hacían remembranzas de aquellos que usaban los estudiantes hispanoamericanos del siglo XVII utilizando a manera de beca una franja blanquiroja como símbolo de peruanidadPor si no ha caído en cuenta el estimado lector, el relato va cronológicamente desarrollándose para evitar cualquier tipo de complicaciones céfalo craneanas, véanse aneurismas, derrames, migrañas, triquinosis, disfunciones psicosomáticas o una simple confusión de datos resultantes de esta motivadora lectura. .
El centro de operaciones de la tuna era el INSULA donde ensayaban y mantenían su correspondencia. Con el paso del tiempo la tuna alcanza su madurez afrontando problemas serios, ya que algunos de sus integrantes enrumbaron hacia otras plazas y dejaron a la institución lentamente.
A mediados del 85 se toma la débil organización de la tuna para reestructurizarla. De esta forma se elige por vez primera un presidente que administre la tuna, derivando responsabilidades y diligencias a quien corresponda. El honorable cargo fue ejercido por el miembro más joven de la hermandad: Juan Federico Jiménez Mayor.
Durante su gestión hubo una labor de depuración logística y musical presentando para su aprobación los estatutos de la tuna, que consta de 64 artículos fiscalizando disciplina, asistencia y sanciones.
Vino pues, con la reorganización una mejora en el trabajo musical. El primer paso para la consagración de la muy Gloriosa de San Martín en los escenarios limeños fue un recorrido indiscriminado por las casas de enfermos hogares cristianos y hospitales. No participaba en ningún encuentro de tunas pues la experiencia ingrata en uno de ellos organizado en el 81 por cierta municipalidad trajo algunos problemas.
Los tunos tañían y rondaban llevando la alegría a quienes de ella carecieron.
Corriendo la tuna, la proyección de ir más allá de Lima fue necesaria buscando difundir su arte por las provincias del Perú como Cajamarca, Huancayo, Trujillo, Huaraz, Sullana, Ica, Arequipa, Cusco.
El primer viaje a Europa fue financiado íntegramente por los propios tunos, partiendo el 13 de enero de 1987 hacia Milán como primer destino. Luego visitan Ginebra para posteriormente llegar a Madrid.
Aquella ciudad sería recurrida solo como un escolar de la tuna lo sabe hacer: con la guitarra, bandurria y pandero en mano.
Durante la estancia de nuestra tuna en aquella ciudad los sanmartinianos logran contacto con estudiantes que integraban la tuna de leyes de la Universidad Complutense de Madrid, donde tantos amigos hicieronDurante ese viaje nuestros antiguos tunos disfrutaron de la amistad de sus nuevos amigos dando cabida al primer hermanamiento de la tuna. .
Luego partieron al norte de Europa, donde actuaron en escenarios de París, Brujas, Colonia, Hamburgo y Berlín con notable éxito. Posteriormente dirigieronse a Italia donde recorrieron Florencia, Nápoles y Roma.
Aquí tuvieron la oportunidad de actuar en el Instituto Italo- Latinoamericano. Además rindieron un significativo homenaje a los cristianos tañendo en el coliseo romano. Al regresar a España anclan en Málaga visitando la “Costa del Sol” y Torremolinos, luego Sevilla, Granada y Toledo.
Gracias a aquel viaje a Europa, la tuna adquiere una filosofía mejor definida del arte del buen tunar, trayendo por primera vez al Perú una tradición que hasta entonces era primitiva.
Después de algunos años los antiguos tunos acuerdan tomar un nuevo rumbo para dar a la tuna mayor representatividad dentro de la universidad y para aprovechar a aquellos valores que se les escapaban por no estudiar en la escuela de leyes. Entonces inclináronse todos los veteranos en aceptar estudiantes de otras facultades como: Micky Ortiz de la facultad de sistemas, claro es que la tuna siguió siendo de la facultad de derecho hasta acaecer un hecho trascendental en la historia de esta hermandad: …su división.
Al haber diferencias insalvables y comportamientos considerados como “inadecuados” entre algunos miembros de la novatada y unos miembros activos, la veteranía de la tuna incluyendo a los fundadores resuelven cortar por lo sano.
Así con ayuda del Rector de la Universidad, la tuna de Derecho en 1991 transita de ser de la facultad a representar a toda la universidad mediante la Resolución Rectoral Nº 218-92 R-USMP dejando en la historia a aquella beca roja por la beca morada, distintivo ecuménico de nuestro viejo menester.




Historia | Integrantes | Viajes | Audio | Premios | Crónicas | Cuarentuna