DERECHO A LA INFORMACIÓN


La Asamblea General de la ONU le da largas a una propuesta que circula desde hace más de 10 años en los pasillos del foro mundial: la ley de libertad de información, un derecho otorgado a los periodistas dentro de una inmensa burocracia que se protege.

Lo que resulta irónico es que casi 100 países, todos miembros de la ONU, aprobaron leyes nacionales que reconocen de alguna forma el derecho a la información. Sin embargo, no parecen ser muy partidarios de extenderlo al cuerpo de prensa de esta organización.

La Ley de Libertad de Información (FOIA) de Estados Unidos, de 1967, que garantiza a la ciudadanía y a la prensa el derecho a solicitar acceso a registros de agencias federales, se considera una norma que “mantiene a los ciudadanos informados sobre su gobierno”.

Las agencias federales están obligadas a cumplir y entregar la información solicitada a menos que el pedido caiga en una de las nueve excepciones que protegen la privacidad personal, la seguridad nacional y a las fuerzas de seguridad.

En Australia, la norma se conoce como Right2Know; y en Canadá, la Ley de Acceso a la Información entró en vigor en 1983.

El exsecretario general adjunto de la ONU, Samir Sanbar, quien encabezó el Departamento de Información Pública (DPI), que entrega acreditaciones a los medios y consigue oficinas para los periodistas apostados en el foro mundial, dijo a IPS que el derecho a la información es una parte integral de los principios de la organización e incluido en la Carta.

Pero el goce de ese derecho, aun en lo que se refiere a la información básica de dominio público, encontró obstáculos, tanto de parte de los estados miembro, como de la propia burocracia de la ONU, se lamentó.

La implementación de ese principio fue difícil para Sanbar, tanto por impedimentos de funcionarios públicos de los gobiernos como de autoridades de la Secretaría de la ONU.


Fuente de información
http://www.ipsnoticias.net/
Escrito por Thalif Deen.